La experimentación y la realización de clonaciones en el ámbito vegetal y animal se ha dado con bastante suceso desde varias décadas atrás.Desde los años treinta se ha venido dando en el campo zootécnico la práctica de la escisión gemelar.En 1952 se dio el primer experimento de clonación en vertebrados por Briggs y King en las ranas. Siguieron otros experimentos en animales pero el más espectacular por sus implicaciones fue el publicado en la revista Nature del 27 de febrero de 1997 sobre el nacimiento de la oveja Dolly, por un grupo de científicos escoceses Jan Vilmut y K.H.S. Campbell del Instituto Roslin de Edimburgo. Este puede ser descrito de la siguiente manera:
Esencialmente el método (que aún presenta una alta tasa de fracasos) consiste en obtener un óvulo de oveja, eliminarle su núcleo, sustituirlo por un núcleo de célula de oveja adulta (en este caso, de las mamas), e implantarlo en una tercera oveja que sirve como “madre de alquiler” para llevar el embarazo. Así pues, Dolly carece de padre y es el producto de tres "madres": la donadora del óvulo contribuye con el citoplasma (que contiene, además mitocondrias que llevan un poco de material genético), la donadora del núcleo (que es la que aporta la inmensa mayoría del ADN), y la que parió, que genéticamente no aporta nada
Al valorar este hecho, la Academia Pontificia para la Vida resalta dos novedades básicas:
En primer lugar, porque no se trata de una escisión gemelar, sino de una novedad radical definida como clonación, es decir, de una reproducción asexual y ágama encacaminada a producir individuos biológicamente iguales al individuo adulto que proporciona el patrimonio genético nuclear. En segundo lugar, porque, hasta ahora., la clonación propiamente dicha se consideraba imposible. Se creía que el DNA de la células somáticas de los animales superiores, al haber sufrido ya el imprinting de la diferenciación, no podían en adelante recuperar su completa potencialidad original y, por consiguiente, la capacidad de guiar el desarrollo de un nuevo individuo.
Lo anterior abrió las puertas para iniciar siguiente etapa ® la clonación humana.
En 1998 se anuncia que dos grupos de científicos estadounidenses consiguieron aislar y cultivar en laboratorio una célula madre.
En el 2001 el célebre ginecólogo italiano Severino Antonori anunció su propósito de llevar a cabo el proyecto de clonación humana. En setiembre del 2001, el doctor Panayotis Zavos hizo un anuncio similar.
En febrero del 2002 la Cámara de los Lores de Gran Bretaña autorizó la clonación limitada de embriones humanos sólo con fines terapeúticos.

